miércoles, 12 de febrero de 2014

John Maynard Keynes

Economista inglés (Cambridge, 1883 - Firle, Sussex, 1946). Recibió una educación de elite en Eton y Cambridge, orientándose hacia la economía por consejo de su maestro, Alfred Marshall. Tras un breve periodo trabajando en el servicio administrativo británico para la India, en 1909 entró como profesor en el King's College de Cambridge, donde enseñaría economía hasta su muerte. Fue un hombre de vasta cultura, un humanista erudito y de prosa exquisita, gran orador, contertulio y mecenas de intelectuales y artistas; pero también fue un hombre de mundo interesado por los asuntos políticos y por la economía práctica, dedicando parte de su tiempo a negocios ajenos y propios con los que llegaría a hacerse millonario.

Obras más importantes:
  • 1919 Las consecuencias económicas de la paz: El 14 de mayo de 1919, Keynes escribía a su madre, en estado –según decía– de gran depresión e incluso con fuertes remordimientos por su pequeña participación en el Tratado de Versalles: “La paz es afrentosa e imposible, sólo puede acarrear desgracias”. Poco después publicaba una de sus obras de más éxito, Las consecuencias económicas de la paz, en la que criticaba fuertemente las cargas impuestas a Alemania y denunciaba la insinceridad, hipocresía e iniquidad del tratado, pero, sobre todo, las consecuencias desastrosas que acarrearía a toda la economía europea. La paz cartaginesa impuesta a Alemania no era viable ni sostenible.
  • 1926 Laissez Faire y comunismo: Comparaba ambas vertientes, argumentando cada una y dando su propia opinión crítica. 
  • 1936 Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero: El argumento clave en el pensamiento keynesiano es que ante una economía debilitada por la baja demanda (como por ejemplo, en una depresión), donde hay un problema desencadenante (dificultad en conseguir una economía que crezca vigorosamente), el gobierno (más genéricamente: el sector público) puede incrementar la demanda agregada incrementando sus gastos (aunque se incurra en déficit público), sin que el sector público incremente la tasa de interés lo suficiente como para minar la eficacia de esta política.


Principales ideas:
  • Teoría general: Keynes insistió que su teoría era una teoría general en contraposición a una teoría particular. Era una teoría general porque se ocupaba de todos los equilibrios posible en una economía de mercado, incluyendo que había pleno empleo, pero también desempleo.
  • Liquidez: Ese es el motivo por el cual muchos eligen atesorar, guardar dinero en casa, sin que ese capital dé ganancias o interés. Lo hacen porque tienen desconfianza al futuro y cualquier otra opción les parece riesgosa. Tampoco depositan su dinero en un banco y obtener un interés a cambio, porque desconfían de que el dinero sea devuelto. Keynes la denomina preferencia por la liquidez. Pero según Keynes puede convencerse o tentar a los individuos para que cedan su dinero a cambio de un interés.
  • Inversión: Keynes sostiene que la inversión es el factor determinante para el empleo. Comprende actividades como construir nuevas fábricas, nuevas casas, nuevos ferrocarriles y en general todo tipo de bienes que no son de consumo directo e inmediato. La inversión implica el empleo de trabajadores para construir esos bienes, los trabajadores percibiran un salario con el que comprarán bienes, los empresarios contratan más empleados, etc. Así sucesivamente hasta alcanzar la situación de pleno empleo.
  • Rol del Estado: Otro elemento importante es el rol del Estado. Si los privados no invierten, la única salida para alcanzar el pleno empleo será la inversión que realice el Estado.
 Curiosidad:

“Keynes fue agnóstico hasta su muerte, nunca pudo tomarse la religión en serio, se refería a esta como una extraña aberración de la mente humana”, explicó Resico, quien agregó: “De todas formas, creía que los valores que impulsaba a la religión eran algo bueno para la sociedad”. - See more at: http://www.apertura.com/economia/Diez-curiosidades-de-la-vida-de-John-Keynes-el-hombre-de-la-crisis-del-29--20131002-0003.html#sthash.kRB680Il.dpuf
Keynes fue agnóstico hasta la muerte. Veía la religión como una aberración de la mente humana.
“Keynes fue agnóstico hasta su muerte, nunca pudo tomarse la religión en serio, se refería a esta como una extraña aberración de la mente humana”, explicó Resico, quien agregó: “De todas formas, creía que los valores que impulsaba a la religión eran algo bueno para la sociedad”. - See more at: http://www.apertura.com/economia/Diez-curiosidades-de-la-vida-de-John-Keynes-el-hombre-de-la-crisis-del-29--20131002-0003.html#sthash.kRB680Il.dpuf
“Keynes fue agnóstico hasta su muerte, nunca pudo tomarse la religión en serio, se refería a esta como una extraña aberración de la mente humana”, explicó Resico, quien agregó: “De todas formas, creía que los valores que impulsaba a la religión eran algo bueno para la sociedad”. - See more at: http://www.apertura.com/economia/Diez-curiosidades-de-la-vida-de-John-Keynes-el-hombre-de-la-crisis-del-29--20131002-0003.html#sthash.kRB680Il.dpuf
 

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